Throw things off a skyscraper
Sobre Throw things off a skyscraper: ¡Dale a los peatones y forra la cartera!
Throw things off a skyscraper te planta en la azotea de un rascacielos con un objetivo tan simple como salvaje: lanzar todo tipo de trastos a la gente que pasea por abajo para ganar pasta con cada impacto. La premisa es pura gloria caótica, y la lista de objetos desbloqueables asegura que el desmadre no decaiga mientras subes de nivel.
En una escena, un televisor negro cae en picado hacia un parque lleno de personajillos y árboles de estilo low-poly. En otra, vemos un edificio azul con tejado gris junto a un campo verde bajo un cielo despejado. Todo muy colorido, sí, pero prepárate para la lluvia de objetos.
Cómo jugar a Throw things off a skyscraper: Desbloquea de todo
Muévete por la azotea para pillar el ángulo perfecto, agarra lo primero que pilles y lánzalo al vacío. Si das en el blanco, te llevas una recompensa que podrás invertir en ampliar tu arsenal de proyectiles locos.
Objetos para lanzar
- Sandía
- Piano
- Bomba
Y eso es solo el principio; hay un montón de cosas más esperando a ser desbloqueadas. ¿Te imaginas soltar una sandía a rayas verdes desde lo más alto? Pues prepárate para ver cómo cae.
Controles
PC
- WASD: Moverse
- Espacio: Coger y lanzar objetos
Móvil
- Joystick: Moverse
- Botón: Coger y lanzar objetos
Juegos que te pueden molar
Si te va el caos de las azoteas en Throw things off a skyscraper, el amplio catálogo de Muñeco de Trapo está lleno de diversión basada en físicas igual de locas. Si buscas otro subidón de adrenalina y gravedad, en Falling Dummy tienes que empujar a un muñeco de pruebas desde un edificio alto y dirigir su caída para romperle todos los huesos posibles por el camino. Y si prefieres lanzar a un stickman directamente contra los obstáculos, Ragdoll Crash-Test: Throw and Break! te ofrece un festival de destrucción física donde cada golpe es un espectáculo de carnicería.
Este juego encaja perfectamente con otros títulos de Arcade pensados para partidas rápidas de "a ver qué puntuación consigo", y su tono desenfadado lo convierte en una joyita dentro de los Niños que se centran en escenarios absurdos y pasados de vueltas.
