Cashier simulator
Sobre Cashier simulator: Cobra, atiende y consigue ese ascenso
Cashier simulator te pone al mando de la caja registradora en todo tipo de tiendas. Tu misión está clara: cobrar, atender a los clientes y mantener las cuentas a raya. El juego te lleva por distintos escenarios —desde un supermercado o un sitio de comida rápida hasta tiendas de electrónica o artículos deportivos—, así que el entorno cambia a medida que asciendes y demuestras que vales.
En una escena verás estanterías llenas de monitores, torres y portátiles sobre mesas de tonos pastel frente a una pared decorada con patrones geométricos de colores. Otro momento te traslada junto a estantes metálicos repletos de ropa doblada. Incluso hay una escena con un árbol cónico de Navidad decorado con todo lujo de detalles junto a cajas de regalo.
Cómo jugar a Cashier simulator
El cambio exacto que debes devolver aparece bien clarito en la pantalla verde de la caja. Tu objetivo es elegir la combinación perfecta de billetes y monedas para que, al dar el cambio, el resultado sea exactamente cero. ¡Cero errores, nivel pro!
Controles
- Botón izquierdo del ratón sobre un billete: Entrégale ese billete al cliente.
- Tocar un billete con el dedo: Entrégale ese billete al cliente (en móviles).
Juegos que te pueden gustar
Si te ha molado la gestión y el simulador de Cashier simulator, el catálogo completo de Simulación en Playgama tiene un montón de roles por descubrir, y la colección de Educativos encaja a la perfección si te va el aprendizaje práctico de gestionar una caja. Si quieres probar otro tipo de responsabilidad laboral, High School Teacher Simulator te permite preparar clases y gestionar un aula durante todo el curso escolar. Si buscas variedad en diferentes puestos, Airport Seven Jobs te reta a completar siete tareas distintas en un aeropuerto, desde escanear equipaje hasta atender a los pasajeros en pleno vuelo. Los fans de los retos escolares también pueden disfrutar de Sort And Style: Back To School, que mezcla organización y estilo a lo largo de nueve niveles. Y para algo con mucha más presión y un giro de tuerca, Baldi convierte el entorno escolar en un intenso puzle de supervivencia donde cada fallo tiene sus consecuencias.
